“El Sendero –el estrecho Camino del filo de la navaja– se recorre a la plena luz del día, que proyectan sobre el Camino Aquellos que saben y dirigen. Nada puede ocultarse, y en cada recodo de ese Sendero el estudiante debe enfrentarse a sí mismo. En el Camino lo oculto queda revelado”.
Esta ancestral sentencia, utilizada como instrucción para los estudiantes espirituales, describe uno de los factores más importantes que ocurren en la vida del que ha decidido recorrer la senda de la espiritualidad. Explica un fenómeno sorprendente que al principio inquieta y finalmente es apreciado en su justo valor. Se trata de que los aspectos negativos de la personalidad del estudiante se hacen visibles en la vida cotidiana y especialmente, entre sus compañeros de estudios.
Esos rasgos de la personalidad que uno había intentado controlar o al menos esconder y que en sus relaciones profanas no importaban o bien quedaban disimulados en una marea de rasgos parecidos de las demás gentes, se hacen grandilocuentes, quedan visiblemente exagerados –para sorpresa del propio estudiante y de sus compañeros– y crean una serie de situaciones verdaderamente escandalosas que ridiculizan y dejan a la vista de todos los factores personales que no deberían existir en la vida de un estudiante espiritual.
Al ocurrir este fenómeno, el estudiante espiritual no tiene más remedio que afrontar la situación, enfrentar a sus debilidades y vencerlas, pues si no lo hace así, su vida de espiritualidad se convierte en una pesadilla. También le queda otra opción: retirarse del Sendero y esperar otra oportunidad para dedicarse a la vida de amor y de servicio.
Así, las disciplinas, reglas, meditaciones y guía de los que saben han cumplido su propósito: “no se permite seguir al que no está preparado”.
En la actualidad, la humanidad más avanzada está afrontando un gran desafío que podríamos resumir en la conocida frase “en el siglo XXI la humanidad será espiritual o no será”. El cambio de Era, la entrada de las influencias de lo llamado “Séptimo Rayo” y otros factores, unidos a la gradual madurez del cuerpo mental de los humanos hace que, progresivamente, Adam, el Hombre, como un todo, se encuentre pisando el Sendero del Retorno. Es decir, comience a vivir las primeras etapas del aprendiz de lo espiritual y por lo tanto, esté sometido a los mismos procesos que el aprendiz individual.
Éste es uno de los grandes motivos que subyacen en los grandes escándalos que están siendo revelados en la vida de las sociedades más avanzadas. Denuncias de corrupción, de estafas, engaños, etc. que afectan a la totalidad, están siendo expuestos a la luz del día. Así está ocurriendo, ante la sorpresa de todos. Lo que antes era permitido, ahora se torna intolerable; lo que había sido aceptado como norma de comportamiento, ahora no es permitido. Es la señal del progreso evolutivo de la consciencia grupal que, a pesar de su complejidad, recorre lentamente la senda hacia la espiritualidad, donde lo incorrecto no es permitido y debe ser rectificado. De esta manera, cada vez más, viviremos como grupo o sociedad la exteriorización de los vicios, para su detección, intolerancia y eliminación, porque en su progreso de consciencia, en la humanidad, ahora, lo oculto queda revelado.
noviembre 18th, 2009 on 1:18
Sólo quería aportar una cosa más: supongo que el “Caminar a la luz del dia” no debe de representar solo el hecho de quedar expuesto ante los compañeros (bastante feo cuando ocurre, por cierto, no me lo quiero ni imaginar…), sino tambien, desnudo ante la propia Conciencia. Y esto último, me parece, se da antes que lo otro. En nuestro interior ya se nos señala los errores para que los corrijamos antes de llegar a la otra situación… al menos a mí me ha pasado mas de una vez. Aparecen malestares internos (uno se da cuenta enseguida de que muchas cosas deben cambiar y eso provoca incomodidad) o pensamientos relacionados con el problema dentro de una meditación, y entonces uno se ve obligado a “hacer algo” antes de que las cosas vayan a más… Supongo que es en este momento dónde se debe actuar y rectificar; y así, seguramente, evitaremos una correción más dura.
noviembre 18th, 2009 on 1:32
Ups! Acabé de escribir el post anterior y me acordé de que sí… ya quedé expuesto una vez. Fue hace un timpo atras, ante dos compañeros, criticando a una tercera persona. Recuerdo que, de pronto, me dí cuenta de lo que estaba pasando y me quedé perplejo de mis propias palabras. Los otros dos se me quedaron mirando asombrados… pero luego se rieron conmigo. Uff,no lo recomiendo, mejor corregir antes de que pase…
diciembre 6th, 2009 on 12:37
A medida que pasa el tiempo, me voy dando cuenta, a través de la experiencia, que ciertamente cada vez lo oculto se va revelando y que incluso ese revelarse, en ocasiones lo vivo como “un ataque por la espalda” de un área no agradable de mi personalidad que me incomoda.
Es como sentirme agredida por mi misma.
No obstante, esa misma sensación de zarandeo, es el reloj de campaña sonoro, que hace vibrar cada célula de mi cuerpo para despertarme.
A mi personalidad, tanto movimiento y ruido le molesta a mi alma le encanta y en ese ir y venir del desagrado y del agrado la que escribe puede observar, ver y sentir el abismo entre ambas partes, que están, viven y conviven juntas como un matrimonio.
Cuando mi personalidad quiere esconderse, a veces me encuentro en la situación ridícula e incluso cómica de la niña que se tapa la cara con la mano y los dedos entre abiertos creyendo que diciendo ¡No etoi! desaparece y no solo nó desaparece si no que al chillar ¡No etoi! se la oye.
En el fondo, cuando conecto con esa parte más sabia de mi misma, creo que la Vida lo que hace al mostrarnos cada vez con mayor nitidez aquello a modificar realiza un acto de Paciencia, de Generosidad, de Confianza y de Amor ya que nos condece la oportunidad de poder alcanzar la Autorealización
diciembre 6th, 2009 on 23:34
OR AHEBA dijo:
“Esos rasgos de la personalidad que uno había intentado controlar o al menos esconder…”
Darme cuenta de alguno de esos rasgos, saber que son míos, ha sido un paso muy grande, aquí ya he empezado a tomar conciencia, en un peldaño anterior pensaba que eran de los demás.
Para mí también es importante la velocidad con la que me entero, ya que en un primer momento no me doy cuenta de lo que hago o de como ha sido la relación y no es hasta más tarde en meditación o cuando reflexiono y tomo conciencia que me doy cuenta de donde está el problema. Luego ya lo veo en el momento que me está pasando y más adelante poniendo mucha atención consigo verlo un instante antes de que ocurra, cuando estoy en ese punto ya sé que trabajando con firmeza, tolerancia, paciencia, Amor hacia mi misma, se me concederá la transmutación. Por eso me he apuntado al curso de alquimia y en este momento puedo entender la frase “Para transformar el fuera hay que transformar el dentro”.
“…un fenómeno sorprendente que al principio inquieta y finalmente es apreciado en su justo valor.”
También me preocupan los errores que todavía no he identificado en mí,los que no he hecho conscientes. Para descubrirlos estoy aquí en este laboratorio espiritual, y sé que gracias a mis compañeros de estudio se harán visibles todos los aspectos de mi personalidad que necesiten remodelación para evolucionar espiritualmente y con su ayuda se podrá hacer el crisol, la vasija de contención, y si Dios quiere transformarlos.
En cuanto a la última parte del texto que habla del progreso de la conciencia grupal, debo constatar que en algunos trabajos, como el de profesor, si se presta atención y se escucha a los alumnos, debido a su viveza, espontaneidad y a la evolución propia del
“…cambio de Era, la entrada de las influencias de lo llamado “Séptimo Rayo” y otros factores, unidos a la gradual madurez del cuerpo mental…” en algunas clases muchas veces nos hacen de espejo y nos dan esa imagen que tanto alumno como profesor necesita para modificar algunas conductas erróneas, además nos ponen a prueba para poder comprobar si ese rasgo negativo ha sido realmente cambiado.
diciembre 18th, 2009 on 2:19
El “… nada puede ocultarse …” es lo que más me seduce de la frase que nos ha proporcionado nuestro instructor, dado que el ser humano que sigue una senda espiritual, cree que sus actos quedan ocultos.
Nada queda tan lejos, porque el que se oculta ante los demás con mentiras,timidez,disimulos, justificaciones o “bromas” es porque no conoce su propia realidad y por ello cree que no la expone.
El trabajo del estudiante espiritual es MIRARSE, así descubre que los demás ven su realidad, ya que “…lo oculto queda revelado…”
Como estudiantes espirituales vamos abriendo canales de percepción auto consciente, la intuición y la percepción de los mundos paralelos del mundo físico, se van despertando. Entendemos más cosas de las que antes podíamos comprender; sabemos más allá de lo que vemos, oímos y palpamos. Nuestros sentidos interiores se van avivando.
Desde el compañero del martes, al instructor, al secretario, al empleado, al familiar, etc., vemos como actúan y lo importante no son ellos, sino ver como reaccionamos ante sus modos. Lo valioso es nuestra respuesta ante la actitud o imagen de los demás.
Es un goteo constante “mirar” al otro y es una sabia instrucción el comprobar como uno actúa. Ahí se halla un gran secreto, comprobarnos, ¿Cómo nos sentimos?¿Que pensamos? ¿Cómo respondemos? Instrucción muy dolorosa,muchas veces, pero maravillosa para llegar a conocernos. “Nada queda oculto…”
Descubrir una virtud en si mismo, es reconocer el vicio que ocultaba.Ver la virtud en el otro es el descubrimiento de una verdadera “joya” de sabiduría, porque detrás de ella se halla el encuentro con la propia virtud. Reconocer al otro, es reconocerse a si mismo.
El otro siempre es una bendición para nuestro progreso, nos muestra como en un reflejo ¿Quiénes somos? Si lo único que le vemos son sus actos desdeñables, deberemos preguntarnos ¿Cuáles son sus virtudes? y con ese trabajo de búsqueda propia, alcanzaremos la plenitud de mostrar comnscientemente nuestra realidad: vicios bajo control y dignidad ante los demás, “…nada quede oculto …”
El Maestro de Kárate nos decía: Para crecer como humanos es necesario dos Maestros: Uno que nos enseñe nuestra belleza y bondad y otro para que nos instruya sobre lo peor de nosotros mismos. Hallar esos dos maestros en la vida espiritual y cotidiana es la mejor instrucción que podemos hallar. Solo nos basta mirar …
Nuur
diciembre 19th, 2009 on 21:51
Creo que quedo expuesta continuamente, incluso ahora, al esribir… Pero últimamente estoy descubriendo un fenómeno distinto: como quedo expuesta (a la luz del día)a través de mi hija, de casi 5 meses. Es un espejo de mis emociones y ¡no puedo hacer nada por ocultarlo! bueno, a ver qué saco de todo esto.
Un saludo,
elisabet
diciembre 21st, 2009 on 20:01
Lo OCULTO queda revelado. Pero, ¿ qué es lo OCULTO ? ¿ No se dice que se realiza, por parte del peregrino, el Camino a la Luz del Día… ?
Entonces: ¿ qué es lo OCULTO ? Yo diría que no hay nada oculto; y que solamente mientras vamos realizando el ascenso por el Árbol vamos subiendo nuestro Nivel de Consciencia y por lo tanto nuestra Visión se agudiza; es por ello que podemos ” ver ” más, aunque sería más correcto decir que ” sentimos ” más a través de nuestro TACTO que vamos desarrollando a la par que vamos subiendo nuestro Nivel de Consciencia.
Por lo tanto, y desde un cierto punto de vista, podríamos decir que lo tenemos todo a nuestro alcance; y que sólo a través de nuestro progreso podremos ver lo que tenemos como ” Oculto “, ya que nuestra personalidad nos dificulta su visión.
Me sugiere las dos caras de una misma moneda. La moneda eres tú mismo, y las dos caras son los dos Ángeles a los que te debes enfrentar: El Ángel de la Presencia y el Morador del Umbral; o podríamos decir que el Bueno y el Malo; aunque los dos son Uno, y ese Uno es tu propia esencia como Ser Humano.
Es por ello que se dice que necesitamos de la ” polaridad ” es decir de las diferenciaciones para poder aprender – en cuanto a conocimiento concreto – y por lo tanto necesario para llegar a la realización de uno mismo; siendo el ejemplo más práctico el de la vida en pareja a través de las experiencias que te procura la realización en la unión macho-hembra, masculino-femenino, hombre-mujer, …
¿ Qué es lo oculto ? Es tu propia imposibilidad para ver más alla de tus propias narices aquello que tienes delante y que – sin embargo – por el velo de tus limitaciones personales eres incapaz de poder ver.
Es por ello, que uno de los principales deberes del Ser Humano es cumplir aquella máxima que se encontraba a la entrada del Templo en Delfos y que dice: ” Hombre conócete a ti mismo, … “.
Y es a través de ese autoconocimiento que uno mismo podrá ir descorriendo el velo – desvelando – y por lo tanto pudiendo ver más.
Shalom para todos, felices fiestas navideñas y mejor año.