En uno de esos pocos instantes de respiro que permiten los Congresos “Las Puertas de la Luz” que organizamos periódicamente en Barcelona, Nilton Bonder me comentaba: “Me encanta la labor que vosotros realizáis. Lo que estáis haciendo, con las clases, seminarios, congresos y vuestras publicaciones, es un acercamiento entre dos culturas, dos tradiciones que durante muchos siglos han estado muy distantes. Vosotros juntáis el mundo judío y el mundo cristiano de una manera muy bella, muy fraternal, sutil, y os está saliendo muy bien. Realmente inspirador. Tanto como me lo permitan mis compromisos, estaré a vuestro lado ayudándoos en esa encomiable labor”.
Rabino Nilton, una vez más, fiel a su decisión, estará aquí, con nosotros, aportando una visión de la espiritualidad en la vida diaria, muy clásica y al mismo tiempo, bellamente actualizada a nuestro lenguaje y cultura modernos. El seminario que va a impartir tiene sus fuentes en las enseñanzas jasídicas, fundadas por el gran maestro Baal Shem Tov, uno de los más grandes exponentes del amor y de la compasión que, desde la tradición del judaísmo, ha gozado la humanidad de los últimos siglos. Este maestro supo llevar la instrucción espiritual a la gente sencilla. Les explicaba lo divino más abstracto con cuentos de lo más simples y sencillos. Lo supo hacer de una manera tan maravillosa que transformó una época de pesimismo y apatía en el mundo de lo judío en una oleada grupal de gran impulso, alegría y realización. Sus enseñanzas estaban siempre plagadas de risas, cantos, bailes y buen humor, lo que llegaba profundamente a los más recónditos corazones de sus entusiasmados oyentes.
Este tipo de enseñanza, tan práctica a la hora de resolver los problemas de nuestra vida diaria, será expuesta durante dos días por Nilton en un seminario especializado en la resolución de problemas. Así, ahora, podremos aprenderla, accediendo a ella desde una perspectiva plena de anécdotas, cuentos e historietas de humor, que a modo de parábolas, muestran el sentido oculto, espiritual, de lo cotidiano. Por todo esto, nosotros podemos sentirnos muy contentos, por esta nueva oportunidad: Nilton ¡pronto en Barcelona!